He leído tantas cosas que ni me acuerdo. Me he apegado a
tantos objetos que hasta he llegado a creer que son imprescindibles para mí.
Todos conocemos el cliché de que todo ser humano nace solo,
no nace apegado a nada, ni a nadie mas que su propio latido y su propia respiración.
Sin embargo, a medida que transcurre nuestra vida poco a poco nos vamos
aferrando a cosas, nos acostumbramos a personas o situaciones de las que
creamos un ambiente tan grande de dependencia que las hacemos columnas para
sostener nuestro mundo, nuestra
existencia.
Es por ello que he llegado a la humilde conclusión de que la
vida es solo eso… Un acto sublime de acostumbrarse y desacostumbrarse en la
medida en que caminamos por el sendero que nos ha tocado vivir.
Pero… Uyy! A veces duele desacostumbrarse. Quizás porque el vínculo
de comodidad que teníamos con ese algo, es demasiado fuerte como para asimilar
su no existencia y su posible desvinculación de nuestro mundo.
Sí, la vida es solo eso, una carrera de recuerdos que en un momento dado fueron nuestros y que por alguna razon debimos dejar ir, dejar desvanecerse.
To be continue...
Sí, la vida es solo eso, una carrera de recuerdos que en un momento dado fueron nuestros y que por alguna razon debimos dejar ir, dejar desvanecerse.
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